| Presentación:
Como
consecuencia de las nuevas exigencias impuestas por el desarrollo
nacional, era necesaria crear una herramienta para la entrega de una
Formación continua de la Capacidad Emprendedora basada en la tecnología
que, utilizando el
conocimiento sintetizado y acumulado de todas las asignaturas
de la enseñanza escolar
permita crear comunidades de jóvenes y adultos tecnoemprendedores pero
con valores trascendentes que fomenten la colaboración complementaria
que se puede dar a nivel comunitarios, antes que la competitividad
encarnizada de la sociedad de consumo.
Sin embargo, el
diseñar esta herramienta exige definir previamente el objetivo y el
"norte" del esfuerzo comunitario, que pase a sentar las bases de la calidad
de niños emprendedores, que junto a la propuesta de
bienes y servicios para satisfacer necesidades sociales, utilicen
estos medios para transmitir los valores del amor y el respecto,
como pilares de la paz y la armonía de la Cultura de la
Dulzura que proyectamos.
Un pensamiento
semejante deriva de identificar un hecho ya vivido por las
sociedades desarrolladas y que ha sido la especialización productiva
y el conocimiento consumidor, etapa en que nos encontramos
comenzando con la inserción de la Educación
Tecnológica en el programa educativo nacional. El desafío
verdaderamente es, sin
embargo, lograr un desarrollo con seres humanos más felices.
Luego, es el conocimiento
y la comprensión de valores el objetivo pilar de la Educación
Tecnológica Orgánica, la cual lo debe sintetizar en una obra, trabajo
o resultado concreto, alcanzado por el estudiante como emprendedor.
Emprendedor significa elaborar un Modelo de Negocio
y de ahí un Plan de Negocio, que normalmente se fundamenta en la
competitividad de empresas, sin embargo, la Organicidad señala que
los pilares que deseamos instaurar estén en el compartir de
comunidades. Comprendemos
entonces que, si deseamos lograr una sociedad feliz y desarrollada,
esto debe ser en equilibrio con el organismo del cual formamos
parte, desde lo micro a lo macro. Entonces nos debe quedar
claro la necesidad de formar ciudadanos con el mayor
conocimiento y comprensión que sea posible del mundo tecnológico
pero con valores morales trascendentes.
Esto se logra con el estudio de los conceptos y procesos
tecnológicos y con la experimentación y manipulación de
artefactos, equipos bienes o instrumentos que los contienen, con
amor y respeto hacia todo y a todos. Valores que el estudiante
debe internalizar previamente mediante el "ejercicio" del Arte
y la comunicación con sus Ancianos,
sólo así podrá optar a ser un Tecnoemprendedor®.
Con los valores
trascendentes internalizados,
nuestro estudiante a tecnoemprendedor® debe analizar, calcular, redactar, formular
hipótesis, aplicar el método científico cuando corresponda y
comprender el contexto natural, social y cultural en el cual esta
tecnología se inserta. Luego vemos que la Educación Tecnológica
Orgánica se
nutre de todas las otras asignaturas, transformándose en la
asignatura rectora de los requerimientos conceptuales y
fundamentales que debe traer el estudiante
tecnoemprendedor® para perfeccionar su plan
de negocio y su inserción en el medio natural y social que le
corresponde. |
Visión, Misión y Objetivos
Bienvenida.
Con la
visión dada en la Presentación,Tecnoeducas® da una calurosa
bienvenida a la afiliación de Profesores,
Directivos, Directores, Profesionales, Sostenedores y Empresarios
interesados por la Educación Tecnológica
Orgánica
en Escuelas, Colegios y
Centros
Educacionales asociados al Movimiento
Indoamérica®
Tecnoeducas® comprende que una mejor
comprensión del mundo tecnológico que nos invade, adquirida por
los niños y jóvenes estudiantes desde el seno familiar, con los
padres y en comunidad, será la llave para la generación de
propuestas tecnológicas para la solución de problemas
identificados o el aprovechamiento de oportunidades de mercado, en
beneficio del emprendimiento empresarial con responsabilidad social.
¡Felicidades y
adelante Profesores del Programa Tecnoeducas®!, pasen Ustedes a
empujar el
carro de nuestros estudiantes de educación
tecnológica orgánica, como encargados de la formación y orientación de nuestros
tecnoemprendedores, como líderes con valores superiores para
una sociedad globalizada.
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